
El Museo Tamayo, inaugura “No tengo dudas, solo respuestas”, una exposición con la que Raphaela Vogel analiza desde su particular punto de vista la producción artística actual, a través de la pintura, el video, la instalación, la música punk rock y las esculturas de dinosaurios, misma que representa la primera muestra en México de la multifacética artista alemana.
Durante un recorrido con la artista Raphaela Vogel, la directora del Museo Tamayo, Andrea Torreblanca, y la coordinadora de Difusión, Victoria Cornejo, se congratularon de recibir la muestra, en esta ocasión, con la curaduría de Magali Arriola y Lena Solà Nogué.
“No tengo dudas, solo respuestas” consta de tres instalaciones, la primera, colocada en el patio del recinto, se trata de un signo de interrogación colgante que reproduce música, rodeado de esculturas de dinosaurios, un tema recurrente en la obra de Vogel. Para la ocasión, se diseñaron velociraptors de bronce que aluden una danza.
El sonido de la pieza central de la exposición se conforma de grabaciones de máquinas de vapor y músicos que imitan ese audio; además de la canción 96 Tears, de la banda mexico-estadounidense de punk rock de la década de 1960, ? (Question Mark) & The Mysterians.
La segunda, también en el patio, se compone de seis pinturas que retratan varias referencias culturales, literarias, musicales, poéticas y sobre la producción artística. Rudy Martínez, vocalista de ? (Question Mark) & The Mysterians, también se materializa en imágenes con las que Vogel complementa la intervención del espacio y en las que, además, se observan otras de sus inquietudes en torno al tiempo moderno, como el tren bala de Alemania, que para ella representa varias contradicciones en el modelo de transporte colectivo en su país.

La tercera instalación se encuentra en la Sala 5 y es una pieza audiovisual en la que se proyectan videos realizados en su totalidad por la artista, entre ellos está uno en el que se observa un puerto contaminado en Países Bajos, grabado desde un drone con un esqueleto animal en primer plano, que invita a la reflexión en torno a la explotación medioambiental.
Además, se encuentra una instalación realizada con piezas de rastrillos cosechadores, los cuales fueron comprados a través de internet con la finalidad de reutilizarlos y exhibirlos fuera de su función tradicional.
Producción artística en tiempos de la explotación
“‘No tengo preguntas, solo respuestas’ atraviesa algunas inquietudes que tiene la artista sobre cómo debemos producir arte hoy en día, cuando se entremezclan muchísimas preocupaciones éticas y estéticas para conseguir un resultado (...) al final si lo pensamos bien, esta producción de arte lleva intrínsecos muchos procesos de explotación medioambiental y económica que muchas veces no vemos porque quedan permeados en piezas increíbles”, explicó Solà Nogué.
En ese sentido, Vogel indicó que debido a los altos costos de producción y traslado desde Berlín a Ciudad de México, para la creación de las piezas diseñó moldes de plástico en Alemania, lo que permitió que las esculturas se trabajaran en talleres de vaciado de bronce locales y artesanales con apoyo a la economía de la región.
“No tengo dudas, solo respuestas” estará abierta al público desde hoy, 2 de abril, y hasta el próximo 6 de julio de 2025, en el patio y Sala 5 del Museo Tamayo (avenida Paseo de la Reforma 51, colonia Polanco, Bosque de Chapultepec I Sección, alcaldía Miguel Hidalgo).