
Para hablar de una conspiración o de un arreglo de partidos o torneos hay que tener pruebas y mostrarlas. De lo contrario, todo queda en especulación y eso no es periodismo.
En los últimos años ha crecido una rivalidad México-Argentina tan absurda como alimentada por las redes sociales, hasta alcanzar tintes enfermizos. No obstante, este fenómeno no es exclusivo de ambos países; ocurre a nivel mundial, donde se lanzan comentarios sin sustento ni argumentos que, con el paso del tiempo y la repetición, terminan convirtiéndose en supuestas “verdades”.
VERDADES CONSTRUIDAS EN REDES
“Argentina es el equipo de la FIFA”, “Infantino quiere que Messi sea campeón” y otras frases similares abundan en redes sociales. Lo preocupante es que después aparecen personas con un micrófono en la mano que replican esos mensajes sin cuestionarlos y les dan aún más difusión.
Las polémicas arbitrales han dejado de ser simples debates futbolísticos para convertirse en discusiones entre naciones, llevadas a extremos que poco tienen que ver con el deporte. Todo ello impulsado por usuarios anónimos que encuentran en las plataformas digitales el espacio ideal para amplificar sus mensajes.
LA CONVERSACIÓN SE DESVÍA
Ahora la controversia gira en torno a la selección albiceleste y su triunfo sobre Egipto. Se habla poco del gran partido que ofrecieron ambos equipos, del extraordinario momento que vive Lionel Messi, con otro gol y una asistencia, o de la valentía de Lionel Scaloni en sus decisiones tácticas. El centro de la conversación vuelve a ser el arbitraje y las supuestas “ayudas” a Argentina.
En todos los torneos, los equipos grandes —ya sean clubes o selecciones— suelen contar con ese pequeño beneficio derivado de su peso específico. En las jugadas más cerradas o polémicas, muchas veces las decisiones terminan inclinándose a su favor. Este Mundial no ha sido la excepción. Quizá la crítica más fuerte se origine en la acción del primer partido, cuando Messi pudo haber sido expulsado.
OPINIONES PARA TODOS LOS GUSTOS
Las demás son jugadas interpretativas que pudieron marcarse en uno u otro sentido.
Los egipcios terminaron furiosos por un gol anulado y por dos acciones en las que reclamaron que el balón había cruzado la línea.
Existen ex árbitros internacionales que sostienen que la decisión de invalidar el gol fue correcta.
Y también existen ex árbitros internacionales que aseguran exactamente lo contrario.
EL ANÁLISIS A CONVENIENCIA
Es información pública; cualquiera puede consultar opiniones de ambos lados. Sin embargo, el análisis se ha convertido en un asunto de conveniencia.
Si un comentarista dice algo con lo que coincido, entonces es un gran periodista. Pero si expresa una opinión distinta, automáticamente se convierte en un inepto, incapaz y, además, sospechosamente “pagado”.
LA CREDIBILIDAD EN ENTREDICHO
Nunca nos pondremos de acuerdo en todos los temas. En lo que sí parece haber consenso es en que la FIFA ha perdido gran parte de su credibilidad.
Durante estas últimas semanas he convivido las 24 horas del día con colegas y aficionados argentinos, y no he tenido un solo incidente desagradable. Al contrario, siempre hemos conversado con respeto y profesionalismo. Los aficionados se han comportado de manera ejemplar y saben perfectamente que somos mexicanos.
La rivalidad debe quedarse en la cancha.