
El problema es analizar un proceso después de apenas tres partidos y tras un pésimo resultado. Así, los oportunistas que viven de criticar nuestro futbol sacaron pecho y han regresado los agoreros de los medios, felices de pronosticar una catástrofe.
Es innegable el pésimo resultado. Indiscutiblemente, perder contra Estados Unidos duele todavía más y el marcador tan contundente, por supuesto, debe traer críticas, pero, sobre todo, mucho, mucho análisis.
Errores que terminaron por marcar la diferencia
La derrota viene principalmente por errores individuales, tanto los que van al resultado, como los dos principales del portero “Tala” Rangel, o el de Campillo en el tercer gol, pero también los que no se reflejan en el marcador, como los de Santiago Giménez, que falló dos oportunidades claras, o la tonta reacción de Mateo Chávez, que le costó la tarjeta roja.
Estados Unidos tiene una generación de jugadores jóvenes interesante, como ha ocurrido en los últimos años, sin duda, y en este partido aprovecharon los errores de México; fueron contundentes y prácticos, algo que les ha caracterizado desde siempre. Pero fue un partido amistoso, sólo eso, aunque lo hayan celebrado como si hubieran ganado algo importante.
Las críticas ya tienen destinatarios
Por supuesto que las críticas han comenzado ya y tienen destinatarios elegidos: los cuatro arriba mencionados, más Rafa Márquez, principalmente, pero también hay quienes hablan de ciclos terminados y que ya no deberían volver a ser convocados.
No por un mal partido, pero sí debemos analizar quiénes han concluido su ciclo o quiénes ya no llegarían por edad al siguiente Mundial, y ahí puede estar una buena razón para comenzar con el cambio generacional. Hay metas intermedias, sí, pero que deben preparar para el reto real, que es el siguiente Mundial, y ahí es donde debe venir la piel gruesa de directivos y cuerpo técnico.
Los jugadores, obligados a responder
Quienes sí deben tomar más en serio este mal partido son los jugadores, y quienes no tuvieron un buen juego, porque a ellos es a quienes estarán enfocadas las baterías de las críticas las siguientes semanas, por lo menos de aquí a que nos volvamos a enfrentar a Estados Unidos y, por el calendario, ya sería en evento oficial.
Los próximos días vamos a debatir si hay o no buen portero para la selección, si Santi debe o no seguir en ella, al igual que otros como Romo o Gallardo.
El objetivo no puede perderse
No hay que desviar el objetivo por un mal resultado, así como Rafa no debe dejar de confiar en sus formas por esta derrota. Sí, duele, pero es parte del proceso.
Por ahora, no queda más que aguantar a los clásicos “Te lo dije” que siempre aparecen cuando hay resultados negativos y esperar que Rafa Márquez y su cuerpo técnico tomen buenas lecciones de esta dura derrota.