Con un elenco repleto de figuras reconocidas, La odisea apuesta por reunir a grandes actores, pero esa misma decisión termina jugando en su contra. La película cuenta con un casting tan amplio y destacado que ninguno de sus intérpretes logra sobresalir como verdadero protagonista, pues el filme intenta dar protagonismo a demasiados personajes sin desarrollar plenamente a ninguno.
Incluso las participaciones de actores como Mia Goth resultan demasiado breves y forzadas. Su aparición, de apenas unos minutos como sirvienta de Penélope, transmite la sensación de que algunos nombres fueron incluidos más por el peso de su fama que por la relevancia de sus personajes dentro de la historia.
En términos de producción, la adaptación luce sólida y visualmente cuidada. Sin embargo, el guion pierde fuerza al no conseguir el tono épico que caracteriza al poema de Homero. La decisión de narrar la historia in media res reduce parte de la tensión dramática, ya que desde el inicio el espectador sabe que Odiseo ha sobrevivido y se encuentra solo, lo que resta impacto a varios acontecimientos del viaje.
Aunque la película funciona y ofrece momentos interesantes, su ritmo se resiente en algunos pasajes. La trama relacionada con los pretendientes de Penélope se prolonga más de lo necesario y termina por romper la tensión narrativa. Además, algunos reencuentros y reacciones emocionales carecen de la intensidad que la historia demanda.
En conjunto, La odisea es una adaptación competente y visualmente atractiva, pero su exceso de estrellas, un guion que no alcanza la grandeza épica del material original y un ritmo irregular impiden que la experiencia resulte tan memorable como podría haber sido.