
La alcaldía Álvaro Obregón informó que el microsatélite MXÁO-1 entró en órbita como parte de la misión Transporter-15 de SpaceX, lanzada desde la Base Aérea de Vandenberg, en California. Con ello, la demarcación se convirtió en el primer gobierno subnacional de México y América Latina en colocar un dispositivo de este tipo en el espacio.
El lanzamiento se realizó dentro del programa Smallsat Rideshare, en el que participaron 59 satélites provenientes de 16 países, con el objetivo de facilitar el acceso a proyectos espaciales de menor escala. De acuerdo con la alcaldía, la confirmación de la operación se recibió minutos después del despegue.
El alcalde de Álvaro Obregón, Javier López Casarín, señaló que el dispositivo representa un proyecto de colaboración entre autoridades locales, instituciones académicas y empresas privadas. “Este logro representa el poder de la colaboración, la visión y la voluntad de transformar lo local”, declaró tras la notificación del ingreso a órbita.
El MXÁO-1 es un microsatélite de observación terrestre que se ubicará a 521.6 kilómetros de altitud y alcanzará una velocidad aproximada de 7.6 kilómetros por segundo. Está equipado con una cámara multiespectral con resolución de 1.5 metros por píxel, tecnología que permitirá recabar imágenes de utilidad para monitoreo ambiental y urbano.
La alcaldía precisó que las imágenes podrán emplearse para supervisar zonas naturales, cauces y barrancas; identificar deforestación, incendios y posibles deslaves; así como para reforzar la seguridad pública mediante mapeos territoriales. También se prevé su uso en el análisis de movilidad, infraestructura urbana y proyectos de investigación en universidades del país.
Los datos serán procesados en el Centro de Monitoreo y Análisis ubicado en Santa Fe. En ese espacio participarán especialistas y académicos del Clúster Universitario de Alto Nivel, integrado por 27 instituciones, entre ellas 20 universidades públicas y privadas de la demarcación. Su labor consistirá en convertir la información en insumos para la planificación pública y programas de sustentabilidad.
El desarrollo del microsatélite se realizó bajo el modelo de colaboración conocido como “triple hélice”, en el que convergen gobierno, academia e industria. En esta misión intervinieron la empresa mexicana Macrolab Acreditación y la surcoreana Nara Space, encargadas del diseño, integración y operación técnica del artefacto.
López Casarín afirmó que el proyecto busca fortalecer las capacidades locales mediante herramientas tecnológicas aplicadas a la gestión urbana. “El MXÁO-1 simboliza el futuro de la gobernanza”, dijo al referirse al trabajo conjunto entre sectores.
La alcaldía informó que el dispositivo permanecerá en órbita durante los próximos años y generará información para proyectos de desarrollo urbano, gestión ambiental, seguridad y prevención de riesgos. Según las autoridades, esta iniciativa se inserta en una estrategia de innovación y cooperación científica orientada a fortalecer la toma de decisiones públicas.
“Cada byte que llegue desde el espacio será una decisión más inteligente en la Tierra”, expresó el alcalde al destacar que el uso de los datos estará enfocado en políticas locales y acciones de beneficio comunitario.