
Luego de que en los primeros minutos de este 3 de abril entraron en vigor los aranceles impuestos por Estados Unidos a los productos de origen canadiense, en particular del ramo automotriz, el gobierno de Canadá respondió de inmediato con gravámenes del 25 por ciento a los vehículos importados desde el vecino país que no estén dentro del T-MEC.
El Primer ministro canadiense, Mark Carney, aseguró este jueves que las medidas comerciales adoptadas por Donald Trump “fracturan la economía global” y que el “sistema global de comercio anclando en Estados Unidos” se acabó.
Premier canadiense destacó que la “antigua relación de continua profundización de la integración con EU se ha acabado” y que, aunque “es una tragedia, también es la nueva realidad”.
La respuesta de Canadá a los aranceles impuestos por el gobierno de Trump no se hicieron esperar y de inmediato respondió con la imposición de aranceles del 25 por ciento a los vehículos importados desde Estados Unidos y que no se ajustan a las normas del T-MEC. La medida no afectará a los autos que procedan de México.
El gobierno canadiense calcula que la medida le reportará unos 8 mil millones de dólares que irán “directamente” a los trabajadores afectados por los aranceles.
El primer ministro canadiense también subrayó que las acciones de Trump son “una clara violación de los acuerdos comerciales” del tratado de libre comercio T-MEC entre Canadá, Estados Unidos y México que el propio presidente estadounidense firmó durante su primer mandato (2017-2021).
En concreto, Carney señaló los aranceles al sector del automóvil, el más integrado entre los tres países norteamericanos desde que hace 60 años, Estados Unidos y Canadá firmaron un acuerdo para eliminar sus gravámenes.
“Esa era ha terminado a menos que Estados Unidos y Canadá acuerden un nuevo planteamiento global”, explicó.
Los señalamientos del premier de Canadá contrastan con las declaraciones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que calificó de positiva la decisión de Trump de no imponer nuevos aranceles a sus socios del T-MEC y afirmó que el acuerdo comercial tripartito “sobrevivió”.