Nacional

La llegada de bomberos y su pronta acción terminan con las llamas, pero no con el cierre carretero que obliga a los automovilistas a dar marcha atrás y buscar una vía alterna que permita sortear el punto

Pánico carretero; doble remolque en llamas

Son las 10:25 de la mañana en la Carretera Ciudad Mendoza-Orizaba, entre Rio Blanco y Nogales, cuando un incidente detiene la movilidad (fluida hasta ese momento) de este domingo por la mañana. Es un tráiler cuya cabina arde y el doble remolque obstruye por completo la vía con dirección a Puebla. Antes del arribo del cuerpo de bomberos, de la Policía Estatal, o personal de Caminos y Puentes Federales, se enciende la colaboración ciudadana. Conductores solidarios intentan quitar partes plásticas e inflamables del camión que se consume con rapidez, mientras el chofer enmudecido guía las maniobras sólo con gestos.

No se puede hacer más cuando el fuego llega al tanque de diesel y amenaza con alimentarse vorazmente de la carga. Todo indica que una falla mecánica, falta de pericia del conductor y la urgencia de éste por alejarse del fuego causaron el cierre.

La llegada de bomberos y su pronta acción terminan con las llamas, pero no con el cierre carretero que obliga a los automovilistas a dar marcha atrás y buscar una vía alterna que permita sortear el punto.

Tras rodear el punto, el conflicto parece superado.

No obstante, kilómetros adelante, en la Córdoba-Puebla (12:20 pm) otra columna de humo se convierte en un mal presagio.

El panorama ahora es diferente, los autos conducen a toda prisa en sentido contrario. Conductores usan las luces, el claxon y a gritos anuncian que están asaltando, que sujetos armados bajaron una familia de su camioneta, que le prendieron fuego… y a lo lejos, los balazos -prueba contundente de peligro- dan el banderazo a la huida en reversa, corriendo, de cualquier modo, pero lejos de la zona, aunque sin éxito porque hay muchos tráileres, camiones de carga y autobuses de pasajeros con por margen para hacerlo con celeridad.

La sirena de una patrulla que se aproxima trae una momentánea calma, pues la prisa es ahora para quitar carros y ceder un carril a las fuerzas del orden. Tras su paso, la unidad se pierde entre la neblina de la zona carretera y aparece una familia (dos adultos y dos jóvenes) que regresan a pie visiblemente afectados. Son quienes fueron despojados de su auto y lo perdieron.

Media hora más tarde los agentes dan el paso libre, una vez que el auto se consumió.

Nadie se imaginó que esos incidentes fueron las primeras respuestas violentas (de muchas que sucedieron en los distintos estados) por lo ocurrido en otra latitud horas antes cuando cayó Nemesio Oseguera Cervantes.

Tendencias