La adolescencia es la etapa de la vida en la que se consolida en los jóvenes los procesos de socialización familiar, escolar o digitales y la importancia de brindarles acompañamiento, es porque podrían incurrir en expresiones que pudieran afectan la funcionalidad de una persona.
A través de programas como JuvenIMSS, se fomenta el autocuidado, hábitos saludables y prevención de riesgos a través de dinámicas grupales en las que también se abordan temas como nutrición, salud sexual y proyecto de vida.
Es importante resaltar que el IMSS cuenta con un equipo multidisciplinario en sus tres niveles de atención, así como canales digitales para cuidar y fomentar la salud mental de la adolescencia, cuando en las y los muchachos construye identidad, se busca una mayor autonomía y validación de parte de los grupos sociales familiares, escolares y digitales.
Ante ello, en la Coordinación de Salud Mental y Adicciones de la Dirección de Prestaciones Médicas (DPM) se advierte la importancia de que tanto la familia como los profesionales de la salud mental acompañen a la población adolescente -entre los 10 y 19 años-, durante el proceso de socialización, fundamental para el desarrollo de habilidades socioemocionales, regulación del estrés, aprendizaje de modelos culturales, empatía y autoestima.
Cuidado con las modas virales
Hay que ayudarlos a distinguir la exposición al peligro a través de retos virales que puedan comprometer la integridad física, a partir del principio de que: “si un reto genera miedo, dolor o te pone en riesgo, no es una oportunidad de conexión social, es un riesgo para y hacia la vida”.
Fenómenos virales como: fanáticos del K-pop, los fandom de videojuegos o los llamados “Therian”, -quienes sienten una conexión espiritual o psicológica con animales-, aunque pareciera una moda viral, en los adolescentes cumple una función socioafectiva: encontrar validación, apoyo y sentido de pertenencia.
Aunado a una posible evitación de las problemáticas y situaciones estresantes que viven en sus ámbitos de desarrollo como la familia, escuela o grupo de pares, también existen riesgos como el ciberacoso, agresión en redes sociales y bullying escolar.
Ello puede provocar cambios humor, tristeza persistente, ansiedad, angustia, dificultad para dormir, pérdida de interés por las actividades que antes producían placer e incluso pensamientos como ideas de autolesión o falta de sentido por la vida.
Ante ello, familia, maestros y profesionales de la salud deben estar atentos a los cambios que se pudieran presentar en la vida cotidiana del adolescente; si al mostrar su necesidad de pertenecer a un grupo social específico y además se acompaña de algunas conductas como falta de higiene, aislamiento, percepciones distorsionadas del cuerpo, abandono de sus responsabilidades y esto afecta su rutina familiar, escolar o social, puede estar ocurriendo un problema de salud mental”.
IMSS ofrece atención
Además de la atención presencial en las unidades médicas, para el cuidado de la salud mental de las y los adolescentes, el IMSS ofrece el Servicio de Orientación Telefónica de Salud Mental, en el teléfono 800-2222-668 opción 4, de lunes a domingo de 08:00 a 20:00 horas, en el que se brinda acompañamiento y orientación.
El Seguro Social llamó a madres, padres de familia, tutores y personas cercanas a adolescentes a priorizar su bienestar emocional, acompañarlos en la exploración de su identidad al seguir tendencias en redes sociales y tener formas de vestir no convencionales, a fin de que cuenten con las herramientas socioafectivas de apoyo e identificar cuándo se necesita intervención de un profesional de la salud.