El grupo de científico conformado por 54 expertas y expertos convocados por la Presidenta Claudia Sheinbaum para evaluar la factibilidad en el usa de la fracturación hidráulica o fracking para la extracción de gas natural proveniente de diferentes yacimientos, presentaron este jueves su primer informe en el que hicieron 10 recomendaciones entre las que figuran acelerar la generación de energía eléctrica con fuentes renovables, usar agua salada como método de extracción que reduzcan el impacto ambiental y consultas públicas en regiones donde se proponga este tipo de extracción.
Los especialistas determinaron que México aún no alcanzará la soberanía energética ya que aún depende del 73 por ciento de las importaciones de gas de Estados Unidos, por lo que se requiere una estrategia integral para llegar al objetivo.
Entre las recomendaciones que presentó el comité de especialistas destacan reciclar al menos el 75 % del agua empleada, evitar sustancias altamente tóxicas, vigilar permanentemente los acuíferos y realizar una consulta previa, libre e informada a las comunidades antes de iniciar cualquier producción.
Los expertos instaron a usar agua salada y no agua dulce, usar aditivos menos contaminantes y hacer consultas públicas. Asimismo, se pronunciaron por prohibir que el fracking se use en la cuenca Tampico-Misantla, ubicada entre Tamaulipas y Veracruz y seguir con la exploración en las cuencas de Burgos y Sabinas-Burro-Picachos, ubicadas en las zonas de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, e insistieron en que existen riesgos para los acuíferos y el elevado consumo de agua dulce, por lo que recomendaron extraer el agua salada de ciertas formaciones rocosas en el subsuelo para esta técnica.
Las 10 recomendaciones de los expertos la encabezan:
- 1) Acelerar fuentes renovables para la generación de energía eléctrica.
- 2) Implementar programas de eficiencia energética a nivel nacional.
- 3) Incrementar la producción nacional de gas natural convencional y eliminar quema del gas asociado a producción petrolera.
- 4) Prohibir extracción de gas natural en yacimientos no convencionales ubicados en la cuenca Tampico-Misantla.
- 5) Perforar pozos para confirmar exista agua salada en cuerpos de agua profundos que no tengan conexión con acuíferos someros.
- 6) Confirmar reservas de gas natural en yacimientos no convencionales mediante estudios especializados y perforación de pozos.
- 7) Implementar mejores prácticas para manejo de residuos, reducir el impacto ambiental y fortalecer la protección de los ecosistemas.
- 8) Realizar consultas previas, libres e informadas con las comunidades en zonas de influencia antes de actividad de producción.
- 9) Incentivar la proveeduría local para fomentar el empleo y el desarrollo económico regional.
- 10) Establecer un monitoreo científico externo e independiente que verifique integridad de los acuíferos, protección de los ecosistemas y brindar asesoría técnica permanente.
Sobre el reporte de los expertos, la Presidenta Claudia Sheinbaum dijo que su Gobierno comenzará con la perforación de pozos exploratorios para determinar si hay reservas suficientes de gas y fuentes subterráneas de agua salada, como propone el comité para su uso en lugar de agua dulce. “Lo vamos a hacer. Vamos a empezar a ver si hay agua, a ver si hay gas antes de cualquier cosa y que los expertos nos sigan acompañando”, aseguró.
La mandataria destacó la colaboración de los expertos y la calificó como “una muestra de cómo trabajamos en distintos temas, asesorados, apoyados por un comité científico, con distintos puntos de vista, que nos permite evaluar en este caso”.
Asimismo, subrayó que se busca la soberanía energética con la garantía de que habrá mínimos impactos ambientales.
Al respecto, José Antonio Hernández Espriú, investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de México (UNAM), resaltó que “hoy en día un pozo de fracturamiento hidráulico requiere de 50.000 a 70.000 metros cúbicos de agua y entonces son volúmenes importantes”.
En tanto, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz, resaltó que el objetivo de el grupo de especialistas es entregar una evaluación sobre las técnicas de extracción de gas y su impacto ambiental elaborado por cuatro comisiones: la de ingeniería, que estudia los yacimiento; la de Agua, que analizó la cantidad de líquido requerido y sus efectos sobre las reservas; la de Impacto, que examinó el impacto ambiental, social y de salud, y la de Planeación y prospectiva, que hizo una evaluación de la realidad económica y social, así como su impacto financiero.
La funcionaria destacó que, además del trabajo realizado por el grupo de expertos se llevaron a cabo mesas de diálogo con la Secretaría de Energía, con Petróleos Mexicanos, la Comisión Nacional del Agua, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, así como con especialistas de Estados Unidos y Canadá que permitieron contrastar información, incorporar la experiencia de las instituciones responsables y fortalecer el análisis.
Tendencias de consumo en México
Para introducir la exposición de las recomendaciones, la doctora Alma América Porres Luna, ingeniera geofísica por la UNAM, explicó que actualmente México consume alrededor de 9.1 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural, de los cuales el 58 % se destina a la generación de electricidad, el 19 % al autoconsumo de Pemex, el 12 % a la industria y el 11 % a hogares y comercios.
De igual forma, señaló que el 70 % de la electricidad nacional se produce con gas natural, lo que convierte a este combustible en un elemento estratégico para el sistema eléctrico.
Advertencias elaboradas por el Comité de expertos apunta que de mantenerse las tendencias actuales, el consumo nacional podría aumentar hasta 10.8 mil millones de pies cúbicos diarios en 2030, mientras que la dependencia de importaciones desde EStados Unidos continuaría creciendo.
Actualmente, 75 % del gas natural consumido en México proviene de Texas, Estados Unidos, porcentaje que ha aumentado de manera constante desde 2010, cuando representaba apenas el 21 % del consumo nacional.
La doctora Pórres Luna expuso que el 93 por ciento del gas importado proviene de yacimientos no convencionales explotados mediante técnicas especiales para su extracción, y solamente el 7 por ciento son de yacimientos convencionales, que son de los yacimientos que normalmente se explotan en México y es gas natural que se encuentra acumulado en yacimientos de rocas porosas y permeables.
Como recomendaciones elaboradas por los expertos para fortalecer la soberanía energética, se propusieron cuatro principales:
- Incrementar la generación eléctrica mediante energías renovables y cogeneración eficiente.
- Implementar programas nacionales de eficiencia energética para reducir la demanda de gas natural.
- Aumentar la producción nacional de gas convencional y eliminar la quema de gas en campos petroleros.
- Garantizar la protección ambiental durante todas las actividades energéticas.
Potencial del gas natural
La profesora investigadora de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, Paulina Gómez, explicó que el grupo de trabajo científico identificó que el potencial del gas natural proveniente de los yacimientos no convencionales está estimado en 141.5 millones de millones de pies cúbicos, que están distribuidos principalmente en tres cuencas, estas son Burgos, Sabinas, Burro, Picachos y Tampico, Misantla.
Sin embargo, por criterios de protección ambiental, social, biodiversidad y densidad demográfica, se recomendó prohibir actividades de aprovechamiento de yacimientos no convencionales de gas natural en la cuenca de Tampico, Misantla.
Respecto a las cuencas en Sabinas, Burro, Picachos, ubicado en los estados de Coahuila y Nuevo León, así como en la cuenca de Burgos, en la zona noreste de Tamaulipas, se recomendó continuar con la evaluación para conocer la viabilidad del desarrollo de yacimientos no convencionales de gas natural.
El doctor José Antonio Hernández Esprío, director de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, presentó las recomendaciones en materia de agua e impactos socioambientales del desarrollo del proyecto.