
Se dice que este miércoles, después del cierre de los mercados en Nueva York, Donald Trump dará a conocer la imposición de aranceles a todo el mundo, como parte de su plan para, según él, saturar las arcas norteamericanas y acabar con el trato injusto que desde su muy peculiar óptica recibe Estados Unidos.
Países de diferentes continentes ya tienen lista la respuesta para que el planeta entre en guerra comercial. México, lo saben todos, está en una situación de riesgo máximo. La presidenta Sheinbaum Pardo ha tenido un desempeño cuidadoso, esperando hasta el último momento y diciendo frases como esa de que no cree en el ojo por ojo como política a seguir. Hasta el momento le ha funcionado.
A pesar de que faltan solo unas horas no hay nada escrito. Los constructores de autos de Detroit ya solicitaron de manera formal a la Casa Blanca una pausa a los aranceles que se piensa imponer a los autos fabricados en México y Canadá, ya que por las peculiaridades de la integración productiva el remedio les saldría a los americanos más caros que la enfermedad.
Por lo pronto los reporteros de las secciones económicas ya se convirtieron en reporteros de guerra… comercial.
El PAN vs Andrea Chávez
De vez en cuando la oposición da señales de vida. De forma discreta y tardía, pero envían en mensaje de que por ahí anda, juntando fuerzas para regresar a la contienda.
Mientras eso ocurre buscan temas para ganar un espacio, aunque sea pequeño, en los medios. El presidente nacional del PAN, Jorge Romero, y la dirigente de ese partido en Chihuahua, Daniela Álvarez, presentaron una denuncia formal contra la senadora morenista Andrea Chávez por actos anticipados de campaña y otros delitos del orden federal.
Andrea quiere ser gobernadora, aunque la nominación morenista está peleada ya que el otro contendiente es el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez, que es popular entre la tropa morenista. La senadora Chávez ya se metió en problemas, porque la propaganda anticipadísima está a la vista de todos.
Pablo Lemus, no ocurrirá otra vez
No se repetirá en Jalisco el bochorno del concierto de Los Alegres del Barranco en el que se hizo apología del delito al ensalzar la figura del Mencho, líder del CJNG.
El gobernador Pablo Lemus, surgido de MC, tomó al toro por los cuernos y prohibió cualquier espectáculo público en el que se haga apología del delito, además de que no se permitirá la actuación de artistas con antecedentes de respaldar en sus presentaciones actividades criminales.
Los Alegres del Barranco están jugando con fuego. Ya no tienen visa americana y aquí en cualquier momento tendrán que rendir cuentas ante un juez. Tal vez sus próximas presentaciones serán a la sombra, pero qué necesidad.
El obispo quiere platicar
El obispo José de Jesús González quiere dialogar con los jefes de las bandas del crimen organizado que operan en Chilpancingo-Chilapa, el territorio de su diócesis.
Se dice que busca mediar para evitar más enfrentamientos entre bandas antagónicas, digamos Los Ardillos y los Rojos o los Tequileros, que tienen fuertes intereses en la zona.
Tal vez no alcance para una tregua, pero sí para la autorización de que madres buscadoras puedan seguir con su labor sin ser hostigadas por los carteles. Lo más probable es que el obispo González cuente con el visto bueno de la CEM y acaso del Vaticano para lograr un encuentro.
La situación imperante hoy es tan grave o más que la había antes de que los prelados buscaran a los capos que no son, para que nadie se equivoque, pecadores estándar. Son demonios que andan sueltos y están acostumbrados a salirse con la suya.