
La crisis iniciada el pasado 3 del presente mes en Venezuela, desde luego tiene y tendrá serias implicaciones para los países de la región Latinoamericana y en especial para México por su posición geográfica. La ayuda que Venezuela ofrecía al gobierno cubano ha terminado, y hoy más que nunca el apoyo humanitario que México le ha brindado desde hace varios sexenios, y con mayor énfasis desde el inicio del gobierno de López Obrador, significará para la isla oxígeno puro para su subsistencia.
Históricamente ha existido, antes del triunfo de la revolución cubana, una amistad entre los dos países, por su cercanía geográfica y por la interrelación de ciudadanos de ambos países que viajaron con frecuencia por motivos turísticos y de negocios. En el primer cuarto del siglo pasado, los habitantes de Mérida podían viajar con mayor facilidad a la Habana que a la capital mexicana.
No es extraño que el actual gobierno continúe manteniendo la ayuda que desde hace años se envía hacia la isla que ha entrado en un proceso de crisis muy aguda por la falta de energía, alimentos, e insumos esenciales para la vida y necesidades cotidianas de los cubanos, sobre todo a raíz del colapso de la URSS que era su principal apoyo logístico y financiero.
En los dos últimos años del sexenio pasado, se enviaron a Cuba 10 millones de barriles de petróleo. A través de Gasolinas del Bienestar de julio 2023 a septiembre de 2024, se envió a la isla petróleo crudo y derivados por alrededor de 15,600 millones de pesos. Tan sólo en su primer año de creación, en febrero de 2022, Gasolinas del Bienestar envió a Cuba el equivalente a 6,288 millones de pesos en petróleo, de los cuales sólo ganó 418 mil pesos por toda esa gasolina enviada a la isla.
Durante el año pasado ya con el nuevo gobierno, México envió petrolíferos a Cuba por 8 mil millones de pesos a través de Gasolinas del Bienestar, que ya es una filial de Pemex como S.A. Entre enero y octubre del año pasado, se enviaron a la isla, petrolíferos con un valor equivalente en dólares de 543 millones. Ante este escenario, cada vez se ve más cuesta arriba que Pemex, la principal empresa del estado, salga de sus problemas financieros y pueda pagar adeudos a proveedores por cerca de 1.2 billones de pesos.
Esta situación ha afectado a una gran cantidad de empresas, causando el despido de sus trabajadores y en algunos casos, teniendo que parar sus operaciones que afectan servicios como el transporte de combustible. Pemex sigue en una encrucijada de la que no se ve fácil que pueda salir pronto.
Asimismo, otro descalabro para la petrolera estatal serán los 40 millones de barriles que EU se apropió a raíz de su intervención y por tanto nos comprarán mucho menos petróleo, siendo los EU nuestro principal comprador del energético. También nos afectará la baja del precio que se ve venir con el aumento de producción en Venezuela.
Con la intervención de EU a Venezuela, México se convierte en el principal abastecedor de energéticos de Cuba ante un panorama verdaderamente desolador en la isla, que está sumida en una crisis sin precedente. Díaz-Canel ha salido a pedir a los principales miembros del partido comunista cubano que revisen todo lo que ha fallado para corregirlo, en un intento desesperado por dar la impresión de que a los liderazgos del país les interesa el bienestar de la población y sobre todo ante los amagos de Trump y de su secretario de estado Marco Rubio, en el sentido de que Cuba podría correr la misma suerte de Venezuela.
Se viven tiempos difíciles con el resurgimiento de la nefasta doctrina Monroe, por parte del presidente norteamericano para considerar la frase de “América para los americanos” como la base y justificación de una política intervencionista. México, el vecino más próximo de EU también tendrá que considerar los intereses geopolíticos de Norteamérica.
@fer_martinezg