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En 2025, la institución invirtió cinco millones 311 mil 883 pesos por el mismo tipo de artículos, esta vez anexaron gorras y cinturones, con la empresa American Tactical S.A, de C.V, sin inversión a armamento

Fiscalía CDMX reporta 67 mdp para compra de chamarras y botas

Tiro La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) tuvo bajas en el rubro de adquisición de armamento para equipar mejor a sus elementos. (Galo Cañas Rodríguez/Galo Cañas Rodríguez)

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) gastó más de 67 millones de pesos para la adquisición de uniformes simples como chamarras, botas, pantalones y camisas durante los años 2024 y 2025, sin embargo, en ese año no se cuentan con registros para la compra de armamento de cargo como pistolas, fusiles, municiones y accesorios o armas cortas.

A través de transparencia, Crónica solicitó a la institución el monto destinado para la compra de armamento, equipo táctico y armas cortas para el uso de la Policía de Investigación durante los años 2024, 2025 y 2026. Sin embargo, los contratos proporcionados celebrados por la FGJCDMX y distintos proveedores, únicamente refieren a equipo de vestuario, sin rastro de pistolas adquiridas.

En 2024, la Fiscalía capitalina celebró el contrato FGJCDMX-076/2024 con la empresa KAR S.A, de C.V, por el concepto de “vestuario y uniformes”, por el monto de 62 millones 590 mil 812 pesos, para la adquisición de botas, camisas, chamarras, pantalones, playeras y zapatos tipo choclo. Esto implicó la compra de botas, camisas de proximidad manga larga y corta, camisas tácticas, chamarras impermeables, pantalones tácticos, playeras modelo polo y zapatos de vestir.

Después, en 2025, la institución de procuración de justicia invirtió cinco millones 311 mil 883 pesos por el mismo tipo de artículos, esta vez anexaron gorras y cinturones, con la empresa American Tactical S.A, de C.V, a través del contrato FGJCDMX-134/2025. Al solicitarle a la Fiscalía capitalina copia de los contratos para la compra de armas cortas, pistolas y revólveres, armas largas, así como fusiles y escopetas, no se obtuvo respuesta y únicamente brindó los datos por la obtención de uniformes y se argumentó que en la Dirección de Bienes y Servicios, solo se encontró la documentación señalada.

Agentes de la Policía de Investigación de la Fiscalía capitalina, que prefirieron reservar su identidad, declararon que la metodología para acceder a la corporación con convocatorias por asignación directa, sin examen de admisión ni proceso de selección e historial administrativo, aunado a fallas administrativas como falta de exámenes psicológicos o médicos para la portación de armas, provocó que actualmente el 20 por ciento de los elementos estén desarmados, de los cuatro mil 100 policías de investigación.

“La delincuencia ha llegado a un punto en el que ha superado nuestra capacidad de respuesta dentro de la Policía de Investigación. En el caso de las compañeras, se les asignan pistolas calibre .380, que son consideradas más fáciles de manipular por su menor retroceso, pero eso las deja en desventaja frente a los delincuentes, quienes generalmente portan armas de nueve milímetros o de mayor calibre. A nosotros, los hombres, sí nos proporcionan armas de nueve milímetros”.

“Los grupos criminales cuentan con armamento todavía más potente, como pistolas calibre .40, es muy superior y que ni siquiera suelen utilizar los escoltas, si no que están pensadas para situaciones de combate. En la Ciudad de México, los policías de Investigación no llevamos armas largas durante el servicio. A diferencia de lo que ocurre en estados como el Estado de México, Sinaloa o Morelos, esas armas permanecen resguardadas en las bases y, si se requieren para algún operativo, primero debemos realizar un trámite administrativo para que nos autoricen retirarlas del almacén”, dijo.

La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) tuvo bajas en el rubro de adquisición de armamento para equipar mejor a sus elementos. La partida 5511, destinada para el equipo de defensa y seguridad (armas cortas y largas) tuvo una reducción de más de 99 millones de pesos de 2025 a 2026, de 104 millones 96 mil 478 pesos a cuatro millones 783 mil 218 pesos, respectivamente.

También, la compra de materiales de seguridad pública (cartuchos) — unidad de munición completa para armas de fuego, el proyectil (la bala), la vaina o casquillo, la pólvora (carga propulsora) y el fulminante (cebo de ignición) — en la partida 2821, cayó más de 71 millones de pesos en el mismo periodo. Mientras que en 2024 se ejercieron 71 millones 944 mil tres pesos, en el segundo año se asignaron 512 mil 469 pesos.

El único rubro que tuvo un crecimiento presupuestal fue, como el caso de la FGJCDMX, la partida 2831 para las prendas de protección para seguridad pública y nacional (chalecos, cascos y rodilleras). Con un aumento de 593 por ciento, en un año pasó de 15 millones 694 mil 730 pesos a 108 millones 699 mil 977 pesos.

Del mismo modo, la Policía Bancaria e Industrial (PBI) — corporación de seguridad con funciones principales son brindar servicios de protección, vigilancia intramuros y extramuros, custodia de valores y mercancías, y apoyo en labores operativas a las secretarías de seguridad locales — también redujo su partida presupuestal para el armamento. En tanto que en 2024 se ejercieron 19 millones 15 mil 98 pesos, para el año siguiente el presupuesto fue de cero pesos, no hubo compras de armamento de cargo, equipo táctico y armas cortas.

Un año después, en 2026, se adjudicaron dos millones 928 mil 976 pesos, pero del primer año al último, aminoró 85 por ciento el presupuesto para esta partida.

Crónica intentó acceder a los contratos para conocer los detalles del número de pistolas, armas largas y revólveres comprados por la SSC, no obstante, el sitio se encuentra en mantenimiento y no fue posible revisar la documentación en el portal de transparencia de la policía capitalina.

De los contratos celebrados, los que corresponden a armamento son los SSC/CI/008/2024 y SSC/CI/008/225, por el concepto de enajenación de cartuchos y enajenación de armas y cartuchos, respectivamente. El resto, 16 documentos más refieren a adquisición de chalecos balísticos, casos, botas tácticas, uniformes institucionales, gorras beisboleras, cascos certificados para motociclistas, entre otros artículos de vestuario.

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